Seamos sinceros: cuando te lesionas, lo primero que piensas es en el dolor. Lo segundo, en pedir cita con el fisioterapeuta para que te arregle. Y lo tercero, probablemente, es en el bajón de no poder entrenar.
Pero rara vez pensamos en la nevera.
En O2 Fisad vemos esto a diario. Pacientes que cumplen a rajatabla con sus sesiones de fisio y sus ejercicios de rehabilitación, pero que, sin saberlo, están «frenando» su curación con lo que comen.
Hoy no vamos a hablarte de contar calorías. Hoy vamos a hablar de comer para sanar. Porque si le pides a tu cuerpo que reconstruya un tejido dañado (un tendón, un músculo o un ligamento), más vale que le des buenos ladrillos, y no escombros.
La inflamación no es el enemigo (pero hay que controlarla)
Aquí es donde entra la ciencia explicada fácil. Cuando te haces un esguince o sufres una rotura fibrilar, tu cuerpo genera inflamación. Y ojo, ¡es necesaria! Es la primera fase de la curación. Es la llamada de socorro para que el sistema inmune vaya a limpiar y reparar la zona.
El problema viene cuando esa inflamación se vuelve crónica o excesiva porque tu alimentación le echa leña al fuego.
Si tu cuerpo está luchando por bajar la hinchazón de tu rodilla, pero tú le das azúcar, alcohol o grasas de mala calidad, estás creando un «atasco» metabólico. Tu recuperación será más lenta y el dolor, probablemente, mayor.
Qué comer para recuperarte antes
Para que el tratamiento de fisioterapia y estética que hacemos en clínica sea un 200% más efectivo, necesitamos introducir aliados en tu dieta. Aquí van los imprescindibles que recomendamos en nuestras consultas de nutrición:
1. Omega-3
Si hay fuego (inflamación), necesitas agua. Los ácidos grasos Omega-3 son los antiinflamatorios naturales más potentes.
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¿Dónde están? Pescado azul (salmón, sardinas), nueces, semillas de chía o lino.
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El consejo O2: Intenta meter pescado azul al menos 2 o 3 veces a la semana mientras dure tu lesión.
2. Proteína de calidad
Tus músculos y tendones están hechos, básicamente, de proteínas. Si no comes suficiente, tu cuerpo no tiene materia prima para «tapar el agujero».
- La clave: No hace falta que te infles a batidos si no quieres. Prioriza huevos, legumbres, tofu y carnes blancas (pollo, pavo, conejo, etc.). Por el contrario, trata de evitar las carnes rojas (como ternera o cerdo) y los embutidos, ya que son proinflamatorios. Reparte la ingesta en todas las comidas, no te lo comas todo en la cena.
3. Vitamina C y Colágeno
Para que el tejido nuevo sea elástico y resistente, necesitamos colágeno. Pero el colágeno no se fija solo; necesita Vitamina C para sintetizarse.
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El combo ganador: Acompaña tus comidas con pimientos crudos, kiwi, fresas o cítricos. Son mucho más potentes que muchos suplementos de farmacia si se toman bien.
4. Hidratación
El agua es fundamental de la recuperación. De nada sirve comer bien si los nutrientes no tienen cómo llegar a la zona lesionada. Además, un músculo hidratado es más elástico y flexible, mientras que uno seco es rígido y propenso a volver a romperse.
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La regla de oro: Bebe agua constantemente para ayudar a limpiar las toxinas que genera la inflamación. Las infusiones y caldos cuentan, pero evita el alcohol y los refrescos azucarados, ya que deshidratan y frenan tu recuperación.
Lo que debes evitar
Igual que en los entrenamientos personales te corregimos la técnica para que no te hagas daño, en nutrición te corregimos los hábitos que te lesionan desde dentro.
Mientras estés recuperándote, intenta reducir:
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El alcohol: Deshidrata y aumenta la inflamación. Es el peor enemigo de una lesión muscular.
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Azúcares refinados y ultraprocesados: Elevan la insulina y favorecen procesos inflamatorios sistémicos.
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Exceso de Omega-6: Presente en aceites vegetales de mala calidad (girasol refinado, palma) que abundan en la bollería y fritos.
El Enfoque O2 Fisad
¿De qué sirve que el fisio te descargue la zona, o que el entrenador personal adapte tus ejercicios para no perder masa muscular, si tu cuerpo no tiene energía para regenerarse?
En O2 Fisad no vemos tu cuerpo por partes. Entendemos que:
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La Fisioterapia guía la curación.
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La Nutrición da los materiales para esa curación.
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El Entrenamiento readapta el tejido para que no vuelva a romperse.
Si llevas tiempo arrastrando una molestia o quieres preparar tu cuerpo para rendir al máximo sin romperte, no te quedes solo con una parte de la ecuación.
Preguntas que te pueden surgir
¿Quieres que analicemos tu caso?
Pásate por la clínica. Nuestros equipos de nutrición y fisioterapia hablan entre sí (literalmente, estamos puerta con puerta) para diseñarte un plan de ataque único. Porque tu salud no debería ir por fascículos.
¿Qué alimentos ayudan a curar un esguince más rápido?
Prioriza alimentos ricos en Omega-3 (como el salmón o las nueces) para controlar la inflamación y alimentos con Vitamina C (kiwi, pimiento) para ayudar a producir colágeno y reparar el ligamento.
¿Debo tomar suplementos de colágeno si estoy lesionado?
El colágeno puede ayudar, pero solo si tu dieta base es correcta. En O2 Fisad recomendamos primero asegurar la ingesta de proteínas y vitamina C a través de la comida real antes de valorar la suplementación.
¿La alimentación influye en el dolor crónico?
Sí. Una dieta proinflamatoria (alta en azúcares y ultraprocesados) puede sensibilizar los receptores del dolor, haciendo que las molestias articulares o musculares sean más intensas y duraderas.
Texto revisado por la Ariadna Méndez Arias, Nutricionista de O2Fisad.
